Referencias a un campo de batalla con el título del artículo en la parte superior

Batallas de septiembre que cambiaron la historia

Septiembre reúne algunas de las batallas más decisivas de la historia, desde la resistencia de Atenas en el 490 a.C hasta la victoria de Moscú sobre las fuerzas de la Horda de Oro, siete combates librados en este mes cambiaron el rumbo de reinos, guerras y grandes imperios.

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    Reliquias insólitas de la Edad Media: cabezas, manos y otros objetos sagrados Reading Batallas de septiembre que cambiaron la historia 4 minutes

    Siete combates, siete giros decisivos

    Las siguientes siete batallas muestran cómo un solo día podía cambiar el rumbo de un reino, una guerra o incluso de una civilización: Atenas resistió a Persia, Roma encontró un nuevo dueño, Escocia ganó fuerza frente a Inglaterra y los otomanos avanzaron hacia Europa mientras Moscú comenzaba a desafiar el poder mongol.

    Batalla de Maratón

    12 de septiembre de 490 a. C. — Batalla de Maratón

    Este día, el Imperio persa intentó castigar a Atenas por su apoyo a las ciudades griegas que se habían rebelado en su contra, pero los atenienses, dirigidos por Milcíades, se enfrentaron a las tropas persas en la llanura de Maratón y lograron una sorprendente victoria.
    La derrota obligó a los persas a retirarse y permitió a Atenas conservar su independencia.
    La fecha del 12 de septiembre es la tradicionalmente aceptada, aunque la fecha exacta continúa siendo discutida.

    29 de septiembre de 480 a. C. — Batalla de Salamina

    Tras la invasión persa de Grecia, el rey Jerjes I había conseguido ocupar Atenas y parecía tener una enorme ventaja: los griegos decidieron enfrentarse a la poderosa flota persa en las aguas estrechas de Salamina. Allí, las maniobras de los barcos griegos provocaron una gran derrota persa.
    La victoria obligó a Jerjes a retirar buena parte de sus fuerzas y cambió el rumbo de las Guerras Médicas.

    Ilustración de la batalla de Accio

    2 de septiembre de 31 a. C. — Batalla de Accio

    Roma estaba dividida entre Octavio, futuro emperador Augusto, y la alianza formada por Marco Antonio y Cleopatra, y fue este día cuando ambos bandos finalmente se enfrentaron frente a las costas de Grecia en una batalla naval decisiva.
    La flota de Octavio obtuvo la victoria y Antonio y Cleopatra huyeron hacia Egipto, y su derrota dejó a Octavio como dueño indiscutible del poder romano y abrió el camino hacia el nacimiento del Imperio romano.

    11 de septiembre de 1297 — Batalla del puente de Stirling

    Escocia luchaba contra el dominio del rey inglés Eduardo I, el ejército inglés cruzó el río Forth por el puente de Stirling para enfrentarse a las fuerzas escocesas dirigidas por William Wallace y Andrew Moray.
    Los escoceses esperaron a que una parte importante de las tropas inglesas hubiera cruzado y atacaron en el momento más favorable, Inglaterra sufrió una derrota contundente y Escocia consiguió una de sus mayores victorias durante las guerras de independencia.

    19 de septiembre de 1356 — Batalla de Poitiers

    Durante la Guerra de los Cien Años, el ejército inglés, dirigido por el Príncipe Negro, se enfrentó a las fuerzas del rey francés Juan II, hasta que los ingleses aunque inferiores en número, aprovecharon su posición defensiva y derrotaron al ejército francés.
    En el día mencionado, Juan II fue capturado y llevado a Inglaterra.
    La derrota debilitó gravemente a la monarquía francesa y provocó una profunda crisis política y económica en Francia.

    Ilustración de la batalla de Maritsa

    26 de septiembre de 1371 — Batalla de Maritsa

    Los otomanos avanzaban por los Balcanes, mientras varios gobernantes cristianos intentaban detener su expansión.
    Este día un ejército serbio se enfrentó a una fuerza otomana mucho menor cerca del río Maritsa, pero los otomanos atacaron durante la noche y destruyeron gran parte del ejército enemigo. La victoria facilitó enormemente la expansión otomana por los Balcanes y aumentó su influencia sobre los territorios serbios.

    8 de septiembre de 1380 — Batalla de Kulikovo

    El principado de Moscú se enfrentó, ese día, a un ejército relacionado con la Horda de Oro, el gran poder mongol que dominaba buena parte de Rusia.
    El príncipe Dmitri Donskói reunió un importante ejército y derrotó a las fuerzas dirigidas por Mamái en el campo de Kulikovo. La victoria fortaleció enormemente la posición de Moscú y se convirtió en un símbolo de la resistencia de los principados rusos frente al dominio de la Horda, sin embargo, no supuso el final inmediato de ese dominio: la dependencia de Moscú continuaría durante décadas.