Conquistas, guerras y cambios de poder en el mundo antiguo
La Antigüedad estuvo marcada por la expansión de grandes potencias que compitieron por territorios, recursos y posiciones estratégicas en el Mediterráneo y Oriente Próximo: Macedonia, Persia, Cartago y Roma protagonizaron campañas que alteraron las fronteras y las relaciones de poder de su tiempo.
Hechos situados en las fechas de octubre permiten recorrer algunos de esos cambios, desde la expansión de Alejandro Magno hasta el ascenso político de Constantino.

Octubre de 331 a. C. – Alejandro Magno conquista Babilonia
Alejandro Magno, rey de Macedonia, un reino situado al norte de la antigua Grecia, dirigía desde 336 a. C. una campaña de conquista por Asia, siendo su principal adversario Darío III, rey del Imperio Aqueménida, la gran potencia que dominaba entonces Persia y extensos territorios de Oriente Próximo, Egipto y Asia Central.
Tras derrotar a Darío en la batalla de Gaugamela, Alejandro avanzó hacia Babilonia y entró en la ciudad en octubre de 331 a. C., momento en que las autoridades locales aceptaron su llegada y Babilonia pasó a estar bajo su dominio.
Babilonia era una de las principales ciudades de Mesopotamia y destacaba por su importancia económica, administrativa y religiosa. Su conquista proporcionó a Alejandro una posición estratégica para continuar la campaña hacia el interior del territorio persa, desde donde avanzó conquistando territorios hasta que Darío III perdió progresivamente el control de su imperio.

19 de octubre de 202 a. C. – Batalla de Zama
La batalla de Zama enfrentó a Roma y Cartago en el norte de África durante la Segunda Guerra Púnica, una guerra iniciada por la rivalidad entre ambas potencias por el control del Mediterráneo occidental.
El ejército romano estaba dirigido por Publio Cornelio Escipión, mientras que las tropas cartaginesas estaban al mando de Aníbal. Tras años de combates, Escipión llevó la guerra hasta el territorio cartaginés y ambos ejércitos se enfrentaron en Zama en 202 a. C.
Tras la victoria obtenida por Roma, se firmó un tratado de paz que redujo considerablemente el poder militar y político cartaginés, limitó sus territorios y les obligó a entregar gran parte de su flota y pagar una importante indemnización al vencedor.
Además, la victoria puso fin a la Segunda Guerra Púnica y consolidó a Roma como la principal potencia del Mediterráneo occidental.

23 de octubre de 42 a. C. – Segunda batalla de Filipos
La segunda batalla de Filipos se libró el 23 de octubre de 42 a. C. en Macedonia, durante la guerra civil surgida tras el asesinato de Julio César.
Ese día, Marco Antonio y Octavio, aliados para mantener el control del Estado romano, se enfrentaron a las fuerzas de Marco Junio Bruto y otros dirigentes republicanos que habían participado en la conspiración contra César en un combate que tuvo lugar pocas semanas después de la primera batalla de Filipos, también en octubre.
La derrota de Bruto acabó con la principal fuerza militar de los dirigentes republicanos.
Bruto se suicidó tras la derrota y Marco Antonio y Octavio quedaron como los principales vencedores de la guerra reforzando su control sobre los territorios romanos y abriendo una nueva etapa en la lucha por el poder que terminaría enfrentándolos años después.

13 de octubre de 54 d.C. – Muerte del emperador Claudio
Claudio, emperador romano desde el año 41, murió en Roma el 13 de octubre del año 54 después de trece años de gobierno.
Durante su reinado amplió el territorio del Imperio romano, incorporó Britania y reforzó la administración imperial y su muerte abrió la sucesión a Nerón, hijo de Agripina la Menor y heredero adoptivo de Claudio, que tenía dieciséis años cuando llegó al poder.
Las fuentes antiguas ofrecen distintas versiones sobre las circunstancias del fallecimiento y varias mencionan un posible envenenamiento.
La llegada de Nerón inició una nueva etapa de la dinastía Julio-Claudia. Durante los primeros años de su reinado, Agripina ejerció una importante influencia política, mientras el joven emperador contó también con el asesoramiento de Séneca y la autoridad militar de Sexto Afranio Burro.

28 de octubre de 312 d.C. – Batalla del Puente Milvio
La batalla enfrentó a Constantino, emperador romano que gobernaba las provincias occidentales del Imperio, con Majencio, otro emperador que controlaba Roma y parte de Italia, ya que ambos competían por el poder en una época de guerras entre los distintos gobernantes romanos.
El enfrentamiento tuvo lugar junto al Puente Milvio, sobre el río Tíber, cerca de Roma, el 28 de octubre de 312.
Constantino derrotó al ejército de Majencio, quien murió durante la retirada y al día siguiente entró en Roma y quedó como principal autoridad del Imperio.
La victoria debilitó el sistema de gobierno conocido como tetrarquía y aumentó el poder político de Constantino.
El acontecimiento también quedó ligado a la historia del cristianismo, ya que las fuentes cristianas posteriores relacionaron la campaña con la conversión de Constantino.








