Hitos espaciales de julio
Desde el nacimiento de la NASA hasta los modernos vehículos que recorren Marte, julio ha reunido algunos de los capítulos más apasionantes de la exploración espacial.
Cada uno de estos acontecimientos marcó un antes y un después en la exploración espacial y demuestra hasta dónde puede llegar la curiosidad humana cuando se combina con la ciencia y la tecnología.
1958: nace la NASA y comienza una nueva era espacial

El 29 de julio de 1958, el presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower firmó la ley que dio origen a la NASA.
Su creación fue la respuesta al enorme desafío que supuso el inicio de la carrera espacial, pero pronto se convirtió en mucho más que una agencia dedicada a lanzar cohetes.
La NASA reunió a miles de ingenieros, científicos y astronautas con un mismo objetivo: explorar el espacio y ampliar el conocimiento sobre el universo.
Gracias a ella se desarrollaron tecnologías que hoy forman parte de nuestra vida cotidiana, desde los satélites meteorológicos hasta los sistemas de navegación, las telecomunicaciones y numerosos avances médicos y tecnológicos derivados de la investigación espacial.
1969: el viaje que hizo posible caminar sobre la Luna

El 16 de julio de 1969 despegó la misión Apolo 11 a bordo del gigantesco cohete Saturn V.
Durante millones de años la Luna había sido un objeto inalcanzable contemplado desde la Tierra.
Cuatro días después, el 20 de julio, ese sueño de alcanzarla dejó de pertenecer a la imaginación.
El módulo Eagle aterrizó sobre la superficie lunar y Neil Armstrong descendió por la escalerilla para pronunciar una de las frases más recordadas de la historia.
Poco después, Buzz Aldrin también caminó sobre la Luna mientras Michael Collins permanecía orbitando el satélite.
Además de su enorme impacto simbólico, la misión permitió recoger muestras de roca lunar, instalar instrumentos científicos y demostrar que los vuelos tripulados podían alcanzar otros cuerpos celestes y regresar con seguridad.
1976 y 1997: Marte deja de ser un misterio

Después de conquistar la Luna, el siguiente gran objetivo fue Marte.
El 20 de julio de 1976, la sonda Viking 1 logró el primer aterrizaje operativo exitoso sobre la superficie marciana.
Por primera vez la humanidad pudo contemplar imágenes tomadas directamente desde otro planeta y analizar su suelo, su atmósfera y sus condiciones ambientales.
Aquellas fotografías hicieron que Marte dejara de ser un simple punto rojizo en el cielo para convertirse en un mundo real que podía estudiarse.
Dos décadas más tarde, el 4 de julio de 1997, la misión Mars Pathfinder dio un nuevo paso con la llegada del pequeño rover Sojourner.
Aunque apenas medía unos 65 centímetros de largo, demostró que un vehículo robótico podía desplazarse por otro planeta, estudiar diferentes rocas y enviar información durante semanas.
Su éxito abrió el camino a los grandes exploradores robóticos que hoy recorren Marte.
2005 y 2012: descubrimientos que cambiaron nuestra forma de entender el universo

El 29 de julio de 2005 se anunció oficialmente el descubrimiento de Eris, un objeto situado más allá de la órbita de Neptuno cuyo tamaño resultó comparable al de Plutón.
Este hallazgo obligó a los astrónomos a replantearse qué debía considerarse realmente un planeta y condujo, un año después, a la reclasificación de Plutón como planeta enano.
Fue un ejemplo de cómo la ciencia evoluciona cuando aparecen nuevos datos.
Pocos años después, el 4 de julio de 2012, el CERN anunció la detección del bosón de Higgs, una de las partículas más buscadas por la física moderna.
Su descubrimiento confirmó una pieza esencial del Modelo Estándar y ayudó a comprender mejor por qué la materia posee masa, convirtiéndose en uno de los mayores logros científicos del siglo XXI.
2011 y 2020: el final de una etapa y el comienzo de otra.
Del final de los transbordadores al rover Perseverance

El 21 de julio de 2011, el transbordador espacial Atlantis regresó a la Tierra y aterrizó en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, poniendo fin al programa de transbordadores espaciales de la NASA tras treinta años de servicio.
Aquellas naves hicieron posible el despliegue de satélites, el mantenimiento del telescopio Hubble y la construcción de la Estación Espacial Internacional, dejando un legado tecnológico que sigue siendo fundamental.
Lejos de significar el final de la exploración espacial, aquel momento dio paso a una nueva generación de misiones.
El 30 de julio de 2020 despegó Mars 2020, que transportaba al rover Perseverance hacia Marte.
Equipado con instrumentos mucho más avanzados que los de sus predecesores, su misión consiste en buscar indicios de vida microscópica pasada, estudiar la geología marciana y recoger muestras que futuras expediciones podrán traer a la Tierra.








